LA CONVERSACIÓN

con DIOS

SEMANA DE LA OPORTUNIDAD
STUDENT GUIDE

BIENVENIDA Y ORACIÓN ABIERTA

[Anfitrión] ¡Hola a todos! Bienvenidos a Primera Prioridad. Nos alegra mucho que hayan venido. Hoy [insertar nombre] compartirá cómo podemos marcar la diferencia en nuestra escuela compartiendo el Evangelio. Puede parecer importante, pero comienza con conversaciones sencillas. Antes de empezar, tomemos un minuto para orar y pedirle a Dios que prepare nuestros corazones. ¡Oremos!

Ejemplo de oración: Dios, gracias por traernos aquí hoy. Ayúdanos a ver cómo puedes usarnos en nuestra escuela para marcar la diferencia.
Danos valentía y un corazón compasivo para quienes nos rodean. Habla a través de [insertar nombre] hoy y ayúdanos a aprender algo nuevo. En el nombre de Jesús, amén.

LA CONVERSACIÓN

[Orador] La semana pasada nos retaron a compartir nuestra tarjeta de Vida/Muerte con alguien. ¿Con quién la compartiste y cómo te fue? (Tómate un momento para que algunas personas compartan y comparte tu propia respuesta también). A veces, una sola conversación puede acercar a alguien a Jesús, y de eso se trata. Hoy continuaremos la conversación mirando a las personas que Dios ha puesto en nuestras vidas.

Tomemos un segundo y pensemos en las personas que nos rodean. No solo en las personas sentadas aquí hoy, sino también en nuestra clase de matemáticas, en nuestra mesa del almuerzo, en nuestro equipo deportivo o en ese grupo que ves en el pasillo todos los días. Hazte esta pregunta: “Dios, ¿quién necesita conocerte aquí?”

Aquí hay una estadística sorprendente: alrededor del 90% de los estudiantes de nuestra escuela no tienen una relación con Jesús. Eso significa que la mayoría de las personas con las que nos cruzamos en los pasillos o con quienes nos sentamos en clase no conocen la esperanza, el amor ni el perdón que Jesús ofrece. Es una experiencia profunda, pero también poderosa. Significa que Dios nos ha puesto justo donde estamos por una razón.

No es casualidad. No estamos aquí solo para ir a la escuela, aprobar asignaturas y seguir adelante. Estamos aquí para reflejar a Jesús. Para ser quienes introducen a alguien a la vida eterna. ¡Sí, nosotros! Y sucede cuando tenemos conversaciones intencionales. Leamos lo que Pablo escribió en Romanos capítulo 10, versículos 14 y 15: “¿Cómo, pues, invocarán a aquel en quien no han creído? ¿Y cómo creerán en aquel de quien nunca han oído? ¿Y cómo oirán si no hay quien predique? ¿Y cómo predicarán si no son enviados? Como está escrito: “¡Cuán hermosos son los pies de los que anuncian el evangelio!”. Ese versículo nos dice que las personas no creerán si nunca oyen, y nunca oirán a menos que alguien se lo diga. Ese “alguien” somos nosotros.

No necesitamos un escenario ni un micrófono. Ni siquiera necesitamos palabras perfectas. Solo necesitamos un corazón que diga: “Dios, úsame”. Dios puede usar nuestra historia, nuestra valentía y nuestra bondad para ayudar a alguien más a encontrar a Jesús.

Así que, piensa en tu círculo: tus compañeros de equipo, de clase e incluso en las personas con las que no siempre hablas. ¿Y si fueras la razón por la que conocieron a Jesús? ¿Qué podemos hacer? Seamos específicos. ¿A quién ha puesto Dios en tu vida este año para que puedas hablar de Él?

(Reparte notas adhesivas a todos). Escribe el nombre de un par de personas de la escuela que no conozcan a Jesús o que necesiten ánimo. Te comprometes a orar y hablar con ellas durante las próximas semanas. Después de escribir sus nombres, pega la nota en un lugar visible a diario: en el espejo, en tu casillero o dentro de tu cuaderno.

Pidámosle a Dios que nos dé la valentía para iniciar conversaciones. Recuerda que podemos usar nuestra tarjeta de Vida/Muerte para iniciar esa conversación. Así como alguien te habló de Jesús, ahora puedes ser esa persona para otra persona. Me emociona ver cómo Dios nos usará en la vida de las personas que incluimos en nuestra lista.

TIEMPO DE DISCUSIÓN

[Orador y mentor] Dediquemos unos minutos a hablar de esto. (Permita que los estudiantes compartan sus ideas sobre las siguientes preguntas y participen en la conversación).

  1. ¿Qué te impide tener conversaciones sobre el Evangelio? (Ejemplos: miedo, no saber qué decir, sentirse no ser un buen ejemplo, etc
  2. ¿Cuándo durante la semana tienes la oportunidad de iniciar una conversación sobre el Evangelio? (Ejemplos: en el almuerzo, en clase, en el autobús, durante la práctica, en el trabajo, etc.)
  3. ¿Por qué crees que Dios quiere usar a estudiantes, personas como nosotros, para
    compartir el Evangelio? (Seguimiento: ¿Cómo te hace sentir eso: asustado, emocionado, inseguro?)
  4. ¿Qué pequeño paso podrías dar esta semana para acercar la conversación a
    Jesús? (Ejemplos: preguntar a alguien cómo puedes orar por él, compartir tu tarjeta de Vida/Muerte, invitarlo a First Priority o a la iglesia).
  5. ¿Cuáles son algunas maneras en las que podemos vivir de manera diferente que podrían señalar a las personas a Jesús incluso antes de que digamos algo? (Ejemplos: amabilidad, honestidad, no chismear, incluir a los demás).

Tómense un momento y oren en silencio por los nombres que anotaron. Pídanle a Dios que les ayude a amarlos, a hablar con ellos y a ser una luz en sus vidas.

(Denles a los estudiantes un momento para orar, luego inviten al estudiante anfitrión a subir para que les dé el DESAFÍO y OREN).

DESAFÍA Y ORA

[Anfitrión] Nuestro reto esta semana es simple y audaz: orar por las personas de nuestra lista e iniciar una conversación sobre Jesús con alguien. Nunca se sabe cómo una conversación puede cambiar la eternidad de alguien. ¿Cómo lo sabrán si no se lo dicen? Oremos.

Ejemplo de oración: Dios, gracias por ponernos en nuestra escuela a propósito. Ábrenos los ojos para ver a las personas que nos rodean que te necesitan. Danos la valentía para hablar y comenzar una conversación. Úsanos para marcar la diferencia en la vida de las personas que anotamos. En el nombre de Jesús, amén.

TIEMPO DE JUEGO – Opcional

[Anfitrión y mentor] (Consulte la pestaña Tiempo de juego para ver las opciones).